REGIMENES MATRIMONIALES

Escrito por isotelia 17-11-2016 en juridica. Comentarios (0)

REGIMENES MATRIMONIALES

En nuestro ánimo de continuar con nuestro asesoramiento integral y facilitar o, al menos, mejorar la vida de nuestros clientes y lectores de este blog, me he planteado el tema de tratar el matrimonio. Este es un tema espinoso y con numerosas ramificaciones, pero dado el carácter de este blog nos centraremos brévemente en sus aspectos económicos, sobre todo desde el punto de vista de un empresario. Si es imprescindible casarse, y digo imprescindible por que casarse no deja de ser en ocasiones una complicación innecesaria en la vida, debemos tener presente que existen 3 regímenes matrimoniales, esto es tres sistemas que regulan los efectos económicos del matrimonio.

 En primer lugar, el régimen de gananciales, que a grosso modo,  implica es que desde el inicio del matrimonio todas las rentas ganadas por ambos cónyuges, y en consecuencia  también lo adquirido por ellas son gananciales, salvo alguna excepción como herencias o indemnizaciones por accidentes, que serán privativas. Por  el contrario, el régimen de separación de bienes implica que no hay en nada en común, más allá de lo que los cónyuges pudieran acordar respecto a los gastos comunes .Por último, el régimen de participación que consiste en que cada uno de los cónyuges participan en las ganancias de las “originadas” en el matrimonio por mitad. En España es un régimen prácticamente residual.

Pues bien,  para que rija un régimen matrimonial que no sea el de gananciales debe ser mediante elección expresa a través de unas capitulaciones matrimoniales realizadas en una notaria antes o después del matrimonio, preferiblemente antes pues si no habría que liquidar la sociedad de gananciales después. Si se otorgan antes del matrimonio hay que casarse antes de seis meses. Hemos de puntualizar que en Cataluña ocurre justo al revés, si no se pacta en contrario el régimen que rige es el de separación de bienes.

Con carácter general, y al margen de consideraciones éticas y morales, cuando estamos ante un matrimonio en el que alguno de sus cónyuges son  empresarios lo más lógico es pactar un régimen de separación de bienes, principalmente  por dos motivos. Primero como garantía del patrimonio del otro cónyuge en deudas originadas por su actividad empresarial. Si bien nadie debe responder de las deudas de otro aunque sea tu cónyuge, nuestra legislación permite a un acreedor incluso instar la  liquidación de una sociedad de gananciales para embargar la parte que le corresponda al deudor en ella.

Y  en segundo lugar por mantener en exclusividad la titularidad de las actividades empresariales, pues todas las empresas o negocios iniciados durante la existencia de una sociedad de gananciales tendrán carácter ganancial, así como los ingresos de los negocios que se hubieran iniciado antes de esta.