Blog de ISOTELIA

MODULEROS 2016

Escrito por isotelia 10-09-2015 en fiscal. Comentarios (0)


Una de las nuevas modificaciones que traerá el 2016 es la que atañe a las actividades profesionales en estimación objetiva por módulos.  Para el 2016, se modifica la disposición adicional trigésima sexta, actividades excluidas del método de estimación objetiva a partir de 2016, de la Ley 35/2006, según la cual, “la Orden Ministerial por la que se desarrollen para el año 2016 el método de estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y el régimen especial simplificado del Impuesto sobre el Valor Añadido no incluirá en su ámbito de aplicación las actividades incluidas en la división 3, 4 y 5 de la sección primera de las Tarifas del Impuesto sobre Actividades Económicas a las que sea de aplicación el artículo 101.5 d) de esta Ley en el período impositivo 2015”

En castellano, todos los profesionales que facturaban en módulos y que pertenecían a las actividades de los grupos 3,4 y 5 (es decir, sobre todo las de construcción, albañilería, carpintería, cerrajería, instalaciones, montajes, fontanería, revestimientos, y confección) y que tenían retención en sus facturas del 1%, dejarán de estar en módulos en 2016, y pasarán a estimación directa.

La misión de esta modificación es eliminar la posibilidad, sobre todo en la construcción, de recibir facturas de proveedores en módulos. Hay que recordar que la Administración de Hacienda suele ser bastante reacia a cualquier factura deducible que provenga de facturaciones en módulos, las cuales suelen ser puestas en duda con bastante frecuencia.  Consideraciones sobre dichas facturas haciendo mención a la capacidad del “modulero” para realizar dichas actividades, o sobre los precios que cobra por la actividad,  sobre el tiempo empleado en realizarla, o sobre el destino del dinero recibido por el proveedor, suelen ser los motivos empleados en las inspecciones para desestimar la deducibilidad de los gastos de este tipo de facturas.

Y es que la Administración sostiene de manera no muy velada que la estimación objetiva por módulos y su correspondiente sistema de iva  no se sostienen en nuestro actual sistema impositivo, y son una forma de no pagar los impuestos correctos que se deberían pagar.


Estado de la Administración de Justicia

Escrito por isotelia 07-09-2015 en juridica. Comentarios (0)


Teniendo en cuenta que esta es mi primer entrada en nuestro blog, he considerado que no podía empezar de otra forma que no fuera una reflexión general sobre lo que constituye la mayor parte de mi negociado, esto es, la lucha diaria en los tribunales de justicia. En muchas ocasiones, y por muchas personas distintas, se suele decir, la mayoría de las veces, con auténtica desesperación o cabreo, que el estado de la justicia española es lamentable. Es injusta, lenta, desfasada y plagada de obstáculos. Pues bien, en mi calidad de profesional jurídico,  no tengo más remedio que compartir la mayoría de dichos reproches. La justicia es lenta, lenta no, eternamente lenta. A día de hoy en la jurisdicción contenciosa administrativa, esto es en los procesos frente a la administración, nos están designando los juicios a dos años vista, en la civil a 7 u ocho meses y en la laboral, dependiendo la materia, nos citan para más de dos años. De la penal mejor ni hablar. A ello hay que añadir el tiempo de tramitación del propio proceso, o del dictado de la sentencia cuando se han practicado todas las pruebas. En suma, una eternidad.

Que la administración de justicia está desfasada y está plagada de trámites innecesarios y absurdos es  tan evidente que basta acercarse una mañana a una secretaria de un juzgado para ver como funcionan. Para muestra un botón, a día de hoy el correo electrónico es el gran desconocido de los tribunales.

Que la justicia sea injusta, valga la contradicción, es más cuestionable. Ante todo, hay que decir que generalmente las sentencias responden al sentido común y al dictado de las propias normas jurídicas, y son excepcionales los casos más flagrantes de injusticias que las hay. Por supuesto, todo ello contando con la ayuda inestimable de unos buenos abogados, como son los del despacho del que suscribe, dicho todo ello con innecesaria modestia.   Pero desde el momento en que la sentencia es lenta ya estamos entrando en el terreno de la injusticia, circunstancia esta que se lleva al extremo cuando se trata de ejecutar una sentencia para el cobro de alguna cantidad. Como suelo decir muchas veces en España es más fácil ganar un pleito que cobrarlo.

Las razones de tan lamentable estado de la justicia, con todas las matizaciones,  y sin extendernos demasiado, a mi juicio son tres.  En primer lugar, la falta de medios. Los tribunales de justicia, normalmente están situados en lugares anticuados, pequeños, poco prácticos, faltos personal, desde jueces hasta personal administrativo, y con  sistemas informáticos y digitales anticuados y poco prácticos. En segundo lugar los poderes públicos que se dedican a politizar la justicia, a retocar sus órganos de gobierno constantemente y vomitar tal cantidad de normas de todo tipo que son imposibles de asimilar. Y por último, pero no menos importante, la desidia de nuestros amados funcionarios. Para un profesional de la justicia es exasperante la actitud de muchos de los funcionarios de la justicia, generalmente, el personal administrativo, que por decirlo suavemente, no emplean la intensidad debida en su trabajo.

Aun a riesgo de parecer pretencioso, y dicho sea con toda humildad,  propondría como alguna de las medidas a tomar, racionalizar el numero de normas, menos normas pero más claras, aumentar el presupuesto de la administración de justicia, dotarla de más medios, tanto materiales, como humanos, modernizarla, profundizar en una autentica independencia del poder judicial, y por último reformar el estatuto del personal de justicia de forma que se pueda elevar notablemente el nivel de exigencia de productividad y eficiencia.

Esperando que estas líneas hayan sido de su interés aprovecho para saludarles hasta una nueva entrada en nuestro blog.

  

 

   Eduardo Braojos Collado

Letrado Servicios Jurídicos Isotelia